Hace algunos días hablé sobre mi visión acerca del Aprendizaje como una experiencia transformadora.

Aprendiendo a organizarnos

Aprendiendo a organizarnos

Creo que el clímax del aprendizaje está en un cambio de actitud, es decir que no solo se base en adquirir un conocimiento, sino que a partir de esto podamos transformar nuestros hábitos y a partir de ellos nuestras conductas. Para esto, se requiere estímulos que generen una fuerte motivación.  En línea con esto, les recomiendo un libro excelente llamado el Poder del Hábito de Charles Duhigg.

Creo que hay dos formas de iniciar este aprendizaje:

  • Una es la decisión firme, comprometida y consiente de repetir una acción que luego de un tiempo se volverá un hábito y a partir de eso un cambio, una transformación en lo que hacemos.

Pedro es un profesor con mucha experiencia y tiene muchos años dictando su curso de Biología Molecular en la Universidad, él ha pasado del uso de la pizarra a las presentaciones en power point y dice que se ha adaptado al uso de nuevas tecnologías.

Sus alumnos saben que si hay una pregunta que resolver en el área de biología molecular, seguro que Pedro tendrá la respuesta, es un extraordinario asesor de tesis, sin embargo, la calificación de estos mismos alumnos en la encuesta de su performance no lo favorece. El área de calidad educativa ha detectado esto, le ha sugerido tomar una serie de talleres para incorporar el uso de la metodología activa en su clase, él obviamente se resiste a un cambio pero quiere seguir enseñando en la Universidad y ha decidido incorporar estos elementos.

Luego de tres meses practicando estos nuevos hábitos le ha encontrado sentido a esta nueva forma de ver el aprendizaje y considera que se ha vuelto más competente en incorporar esta nueva metodología de aprendizaje.

  • La otra inicia como una experiencia impactante a partir de la cual podamos generar una decisión de cambio. Esta es menos consciente pero mucho más poderosa y por tanto más rápida de adquirir sobretodo si tenemos un coach o facilitador a nuestro lado para fijar esta experiencia. (encuentre el ejemplo de este punto más abajo).

En ambos casos el papel que juegan las emociones es fundamental, porque fijan y fortalecen nuestra memoria, impulsan hábitos y generan cambio de actitudes, nuestro cerebro límbico y reptiliano están en el máximo de su actividad.

He tenido oportunidad de compartir esto con personas muy cercana y muchas están de acuerdo en esta “nueva” forma de aprender, una de ella es mi esposa que sigue con mucho interés mi vivencias en la Universidad.

Ella me compartió un video fantástico que ilustra el segundo punto mencionado. Lo comparto con ustedes, ojalá puedan verlo todo (dura como 15 minutos) y les aseguro que tendrán una mezcla de emociones, será un buen tiempo invertido.  En resumen aborda el tema de la discriminación en una clase con niños escolares.

Como siempre, me gustaría leer sus comentarios para seguir compartiendo, encontrarás el espacio más abajo…