Hace 17 años nació el segundo de mis hijos… fue un parto  complicado.  Venía de pie y con dos vueltas circulares de cordón por lo que se programó una cesárea.  La doctora tuvo que hacer varias maniobras porque nació de pie y además de todo esto, demoró en respirar… fueron segundos, pero para nosotros fue una eternidad.Renato pequeño

Esta no fue la única dificultad que tuvo que enfrentar en su venida a este mundo.  A solo dos meses de inicio del embarazo, su mamá tuvo un sangrado importante, todo hacía pensar que lo habíamos perdido.

Fuimos de urgencia a ver al médico y tras una ecografía pudimos ver que ahí al fondo había un “pallarcito” con el corazón latiendo a mil fuertemente sujeto a su mama.  Nuestro corazón volvió a latir  con la esperanza y la fe de que todo estaría bien.  Su mamá tuvo que guardar reposo absoluto por casi 4 meses.

Allí no sólo se gestó el nombre Renato, de re-nacimiento, sino que fue un mensaje que nos decía que iba a afrontar la vida con garra y nunca se iba a dejar vencer. Sus 17 años, como preveíamos, no han sido muy fáciles, se le diagnosticó un déficit motor que haría que su escritura no fuera totalmente legible, hasta ahora se parece a una letra de médico sin ser médico.

Demoró más de lo que esperábamos para aprender a leer y sobre todo a escribir, más adelante le diagnosticaron disgrafia.

Sus primeros años se las pasó en un sinnúmero de terapias: terapia del lenguaje, terapias motrices, terapia ocupacional y no recuerdo que otras terapias.  Mientras otros niños jugaban en el parque, Renato jugaba en un consultorio, pero nunca renegaba, siempre lo intentaba.

Una vez, tuvieron que enyesarle las dos piernas y el traumatólogo nos dijo que era difícil que caminara con los yesos, así que había que atenderlo en sus necesidades…  después de muchos intentos y caídas, al día siguiente aprendió a caminar con los yesos.  Era muy gracioso verlo caminar sin flexionar las rodillas, como los zombies de las series de ahora.

Siempre cuestionó su status quo y nunca dejó nada por sentado.

Las matemáticas no eran su fuerte.  Luego de una nota  nada buena al inicio de sus primeros años de escolar decidió persistir y no dejarse vencer.   Nos admiraba verlo intentar una y otra vez y lo alentábamos, pero nos dejó encantados cuando al final del año obtuvo la segunda mejor nota del salón: otra vez garra y perseverancia.

Desde el principio me hechizaron sus ganas infatigables de solucionar los problemas de otros, la preocupación por sus hermanos, por sus amigos y por nosotros y su empeño infatigable de esforzarse el doble para hacer lo que a otros les costaba la mitad.

Siempre está en la búsqueda de hacer las cosas diferentes.

Por el tema este del “déficit motor” no es muy bueno dibujando y por eso aprendió a filmar y a transmitir sus mensajes a través de imágenes capturadas por el mismo.

Siempre estuvo a mi lado y sigue siendo mi fuerza impulsora.  Cuando había ansiedad se sentaba a mi lado sin decir nada y llamaba a la calma y la calma venía.  En esos momentos aprendió a escuchar mi música e hizo suyos los artistas que me gustaban, para mi era un trocito de cielo compartir esos momentos.

Su espíritu social lo ha llevado a buscar formas de expresarse, y en ese esfuerzo ha decidido estudiar comunicación audiovisual.  Consultó, revisó, preguntó y se entrevistó con muchas personas y hoy antes de terminar el colegio ya fue admitido por excelencia  a la universidad que quería.

Renato no ha tenido la vida fácil, como han leído, casi todo estaba en su contra y se hubiera podido entender que se quedara en medio de su entorno, dominado por sus circunstancias.  Sin embargo hizo exactamente lo contrario, ha moldeado su entorno y lo ha transformado y de paso me ha transformado a mi.  Me ha dado fe y seguridad de que el futuro lo construimos día a día con trabajo y con la visión de un objetivo a conseguir.

Han pasado 17 años y hoy, como cuando vimos su corazón latir aferrándose a la vida con convicción, me sigue enseñando que con garra, perseverancia y persistencia, podemos encontrar el camino a la perfección para ser feliz. Por eso lo digo con orgullo y se lo he dicho siempre desde muy niño,  él es uno de mis héroes.

Ingreso a la Univ.Feliz día hijo, no dejes de enseñarnos el camino.

Me gustaría mucho leer tus comentarios…