Esta es la reproducción total de una entrevista que me hicieron para el portal utero.pe por Leslie Guevara*  una de sus principales periodistas. Publicada el 5 de noviembre de 2015.

Hablo de coaching, de hacer lo que amas, de sueños y compromisos.

“Jose Josan practica el “coaching” desde hace unos años. Se dedica a motivar a las personas, enseñándoles maneras de ser felices. Por eso esta mañana he venido a su oficina a conversar con él: porque quiero saber cómo hace su jugada. Sé que es médico de profesión. Se ha especializado en el área de la neurociencia, dice que ese es su plus y yo le creo. También es miembro del comité de expertos en medicamentos biológicos de la Alianza Internacional de Asociaciones de Pacientes. Y a mí me parece que dice cosas muy sensatas. ¿Qué piensas tú?

¿A qué hora te despiertas?

A las 4:30 am, esa es mi hora de mayor productividad, después ya bajo. Para el manejo efectivo de tu tiempo es importante saber cuáles son tus horas de mayor energía.

¿Cómo decidiste entrenar a personas?

Desde que era chico había cierta sensación de confianza acompañando a otra persona, escuchando. Siempre me gustó eso. Esa fue la razón por la que estudié medicina. Y siempre digo que estudié medicina porque en ese tiempo no había coaching.utero31

¿Qué hace el coach?

Hace preguntas. Hace que la persona comience a darse cuenta de sus fortalezas, de sus áreas de mejora. Y que consiga los objetivos que quiere en su vida.

¿Qué te gusta de ser coach?

Provocar ojos brillantes. ¿Qué significa eso? Cuando conversamos con las personas y estas se dan cuenta de todo el potencial que pueden lograr, le brillan los ojos… Son increíbles los logros que puede alcanzar cualquier tipo de persona que decida conocerse. El coaching ayuda a que las personas descubran sus superpoderes. O sea, sus fortalezas.

¿Qué es lo más bonito que te ha dicho un cliente?

Eso se lo comenté a Ana Celia, mi esposa, y te lo voy a mostrar ahora. Me lo enviaron el sábado, era cumpleaños de Milagros, le mandé un mail de saludo. (Busca en su celular). Y mira lo que me dijo: “Estoy disfrutando de este día, gracias por enseñarme a ser feliz”. En realidad yo no le enseñé, ella ha ido descubriéndolo. Milagros era una persona súper exitosa pero muy estresada, muy enfocada al crecimiento, a las ventas. Pero estaba descuidando otros roles. Nunca la había visto sonreír tanto desde que la conozco. Ese es para mí un ejemplo revelador.

¿Tienes algún proceso para ganarte la confianza de tus clientes?

La confianza es un proceso. A veces he tenido gente que al inicio puede estar con la cara larga, y luego pasan unas sesiones y me dicen “Te estaba esperando, José. Tienes muchas herramientas, no todas las puedes aplicar para una persona, tienes que elegir”.

¿Cuánto tiempo dura el proceso?

No es de un día, no es lo que llaman un one shot. Por ejemplo, el tema de cambiar hábitos: se dice que tienes que hacer 7 repeticiones de las cosas que quieres cambiar para que tu cerebro pueda adaptarse. Para hacer consciente eso que era inconsciente.

¿Todos podemos ser coach?

Dentro del coaching hay varios procesos que el coach tiene que aprender. Es más o menos estructurado. Cualquiera podría hacer coaching sobre esos pasos: es como un algoritmo. Cuando comienzas en esta experiencia te alineas frente a eso: así tienes la seguridad de que no vas cometer ningún error. Va fluyendo.

Entonces, ¿no existe improvisación?

Desde que era pequeño quería ser médico. Un día le pedí consejo a una prima mía y ella me dijo “observa: tengo 35 años observando y sacando conclusiones, y eso es lo más importante para un coach: escuchar y observar”.

¿Qué sucede si coach y cliente no llegan a congeniar?

Le digo: “de repente hay otro coach más afín a ti”. A veces también sucede que las personas necesitan solucionar problemas del pasado, y ese ya es un tema psicológico. Lo tienes que definir y conversar. Hay que ser sinceros.

¿Qué ventaja tienes tú a diferencia de otros coaches?

Tengo formación médica. Mi especialidad es la neurociencia, y es a partir de eso es que nace el coaching.

¿La mayor parte de la gente esta inconsciente?

Y a eso hay que agregarle otra palabra: competencia. La competencia es una mezcla de tres elementos: uno, el conocimiento, dos, la experiencia, y tres, la actitud. Recuerdo a un jefe que llegaba a la oficina y no saludaba. Era muy bueno en su trabajo, pero no saludaba. No es que no le diera la gana de saludar, es que era inconsciente. Eso le bajaba… Ahí puede entrar un coach, o una persona que lo quiera lo suficiente como para decirle “Oye, ¿por qué no saludas? Sería importante que saludes”. A partir de ahí las cosas cambian: se tiene que volver un hábito.

Y los resultados, ¿cómo los evidencias?

Porque tu gente está mucho más feliz. Más competente. No solo te das cuenta de que estás evolucionando mentalmente, sino que la gente te dice: “¿qué estás tomando?”.

¿Por qué te invitaron a la reunión de gobernadores del Banco Mundial?

No he dejado de ser médico, y me especializo en productos biológicos y de alto costo. Hace unos meses me invitaron a una reunión organizada por la Alianza Internacional de Asociaciones de Pacientes (IAPO) para hablar de medicamentos de alto costo y acceso. En este tipo de reuniones, utilizo muchas herramientas de coaching. Después de la ponencia me pidieron ser parte del consejo consultivo para la Alianza Internacional de Asociaciones Pacientes. Yo, por supuesto, acepté feliz, porque al final del día quiero garantizar que los pacientes sean tratados con respeto. En buena cuenta por eso, por ser miembro de la sociedad civil y por formar parte de la FEPER (Federación de Peruana de Enfermedades Raras) me invitaron a la reunión del Banco Mundial y del FMI, y ahí pudimos expresar nuestro trabajo en conjunto para que los pacientes tengan acceso a los medicamentos.

¿Cómo te sentías en ese momento?

No lo podía creer. Estás en un evento que se hace después de 48 años y que regresa a Latinoamérica. Ver al presidente del Banco Mundial, a la presidenta del FMI. Ver al co-creador de LinkedIn: con esa página trabajo todo el tiempo. Sean Penn también estaba. Para mí fue fantástico. Y, de hecho, interactuar con el presidente del Banco Mundial. Yo no cabía en mí, yo decía: “estoy acá para creérmela. Esto no se va a volver a repetir en 30 años”.

¿Crees que las personas son conscientes de la necesidad de hacer lo que aman?

Yo tengo la experiencia de estar en un programa de doctorado, y en algún momento una de las discusiones fue esa: ¿qué es lo que te gusta? Cuando los colegas hablaban de lo que les gustaba y de su trabajo, hacían la diferencia. Para la mayoría el trabajo es una obligación, y esa obligación les impide hacer lo que realmente les gusta. El trabajo y lo que te gusta no son opuestos: al contrario, si haces lo que te gusta eres más productivo.

¿Entonces la felicidad nos permitiría ser más productivos?

Dentro de los procesos de coaching estamos aplicando la llamada “ciencia de la felicidad”. Hace que la gente sea más productiva. La felicidad es la base de la productividad. Si haces lo que te gusta, vas a amar lo que estás haciendo. La pregunta es: “¿por qué no hacemos lo que nos gusta?”

Hay mucho estrés.

El promedio de vida de una persona feliz aumenta. Si tú haces lo que tú quieres y eres feliz, eso es una especie de inmunidad contra el estrés, que es una enfermedad. Conozco gente que escribe y es feliz, y eso está súper bien porque va a encontrar maneras de desarrollarse. El mensaje es que tienes que encontrar tu felicidad.

Si yo quiero ser feliz, ¿qué tengo que hacer?

El tema está en que no debes dejar pasar tu vida sin descubrir qué es lo que te hace feliz. Tienes que ponerle más esfuerzo, y así el tiempo te alcanzará para todo. Te vas a transformar.

La gente negativa, ¿puede cambiar?

Conozco mucha gente que te dice así: “¿Cuál es tu opinión, para oponerme?” Desde ahí vas sacando tu línea. Vas a encontrar gente negativa en el camino siempre. Pero uno genera su propia inmunidad. Una persona negativa puede cambiar, pero tiene que decidirlo.

¿Por qué se castiga tanto el fracaso?

El fracaso es un paso hacia el éxito. Castigamos el fracaso cuando tiene que ser todo lo contrario: debemos motivar a que nuestros hijos fracasen tempranamente. Para que continúen innovando. Por ejemplo, el último de mis hijos se llama Lucas, y en su colegio dibujó una vaca morada. Si hubiera tenido un profesor que le dijera “no, Lucas las vacas no son moradas” hubiera puesto límite a su creatividad… Las compañías están invirtiendo mucho en marketing, pero eso es muy cerebro izquierdo. El cerebro derecho, el creativo, es igualmente importante.

Actualmente eres coach de uno de los portales web más visitados del país, Tejiendo Perú. ¿Cómo te sientes al ver los resultados de crecimiento?

Muy afortunado, porque aparte de acompañar, Tejiendo Perú trae un mensaje: busca que las mujeres detecten a tiempo el cáncer de mama. En este portal, más que tutoriales de tejido, se comparten sentimientos y experiencias de vida.

¿Cuál sería tu consejo para liderar?

El liderazgo es natural. Y si sientes que no lo tienes, puedes practicarlo. Liderazgo significa movimiento: tú tienes que inspirar, y la forma de inspirar es ser coherente, que hagas lo que dijiste que ibas a hacer. Para eso, primero tienes que ser consciente de ti mismo. Y encontrar tu nicho en algo en lo que seas bueno. Concéntrate en agregar valor, no riqueza. El conocimiento tiene fecha de caducidad, y si no estás entrenándote constantemente, fuiste.”

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*Leslie Guevara, es comunicadora y escritora. Publica desde el 2013 la columna “La calata culta” y le gusta tomar jugo de naranja de carretilla. Su empresa dicta talleres de escritura y se llama Machucabotones