He vuelto a leer “la Sombra del Viento” de Carlos Ruiz Zafón, y como la primera vez, me llene de emociones y re-descubrimientos.

Cementerio de los libros olvidados

Cementerio de los libros olvidados

Hace mucho tiempo, no experimentaba esa sensación de continuar leyendo hasta terminar, quizás me pasó con los primeros libros de Harry Potter y no es que compare ambas lecturas, en absoluto, sólo lo menciono para recordarme la necesidad de seguir leyendo aun el cansancio u otra responsabilidad me pedía parar.

Me parece mágico, como la trama que es muy abierta va juntándose progresivamente hasta constituir un todo que desemboca en un final más o menos previsible pero igualmente fresco y ansiadamente esperado.

La estructura de muchas historias paralelas, en tiempos diferentes hicieron que trasladara mi imaginación en saltos cuánticos que necesitaban una concentración que la misma lectura va construyendo.

El autor desarrolla una trama detectivesca tan dinámica que incluso uno comienza a meterse en la historia y trata de sacar conclusiones antes de que sucedan, te lleva tan de la mano que incluso puedes predecir eventos. Sin embargo los acontecimientos muchas veces tienen un desenlace diferente, el hecho está en que la lectura es muy activa.

Una de las cosas que mas disfruté son los diálogos de Fermín Romero de Torres, un toque de genialidad, ironía y gran sentido del humor hacen de sus diálogos momentos imborrables, me gustó Miguel Moliner el amigo que siempre tenemos y que da todo sin esperar nada a cambio un personaje triste y al mismo tiempo grande por su espíritu.

Me impacto la frase que imprime Julian Carax: “Los muertos siguen vivos si los recordamos”, y finalmente la frase de Bea con la que coincido plenamente, “los libros son espejos que solo revelan lo que ya sabemos”.

Muy bueno para leer y disfrutar y volver a leer…

 

Como siempre, me gustaría ver sus comentarios para seguir compartiendo, encontrarás el espacio más abajo…