Basado en un artículo de Tal Ben Shahar

En momentos en que el coronavirus se extiende por todas partes y junto con él, el miedo que se puede convertir en pánico, resulta crítico practicar resiliencia ¿cómo hacerlo? Aquí te comento algunas prácticas basadas en evidencia que además de fortalecer el sistema inmune de tu organismo (resiliencia física), aumentan y fortalecen tu sistema inmune psicológico (resiliencia mental).

Lo primero que debes hacer es darte el permiso de ser vulnerable, ser vulnerable te hace humano, abraza y acepta tus emociones sin importar que sean desagradables o negativas. En lugar de negar o rechazar estos sentimientos dolorosos asociados con el momento actual (miedo, frustración, ansiedad o enojo), permite que estos sigan su curso natural. Darte el permiso de ser vulnerable significa que en lugar de reprimir tus emociones, las expreses: escribe tus sentimientos en una hoja o un diario personal, habla con personas en las que confíes o solo abre las compuertas de tu corazón en lugar de contener tus lágrimas. La paradoja es que para alcanzar tu potencial de felicidad, debes permitirte ser menos menos feliz, “si no experimentas los momentos malos, como reconocerás lo momentos buenos»Vienna, Billy Joel.

Expresar gratitud puede ayudarte en estos momentos. Hay una cantidad importante de estudios psicológicos que señalan que cultivar tus músculos apreciativos no sólo te hace más feliz, sino más saludable y mejora tu inmunidad. Pasa dos minutos al despertarte o antes de acostarte y escribe tres cosas por lo que estas agradecido. Y lo más importante que debes tener en cuenta, es que siempre puedes encontrar algo por agradecer, incluso en dificultades como esta. Sea que sean eventos significativos o interacciones pequeñas, cosas nuevas o cosas frecuentes, los beneficios que se derivan de agradecer pueden ser sustanciales. Porque cuando apreciamos lo bueno, lo bueno aparece.

Es desafortunado que una de las cosas que usualmente pones a un lado en momentos de estrés es tu capacidad de moverte. Los estudiantes en períodos de examen renuncian a hacer ejercicios, los trabajadores hacen lo mismo cuando enfrenta la presión de una fecha límite inminente. ¿Imagínate hacer ejercicios en momentos de incomodidad con el pánico por el coronavirus? y de hecho, es en estos momentos es donde es mas importante el ejercicio. Incluso si no puedes ir al gimnasio, camina 30 minutos al aire libre o en el caso en que estes en cuarentena participa en una de las muchas prácticas de alta intensidad con intervalos que están disponibles en internet. El ejercicio no solo fortalece tus músculos y tu sistema inmune, sino que te fortalece psicológicamente.

Las relaciones con otras personas son el principal predictor de la salud física y mental. En un estudio hecho en la universidad de Harvard el principal predicador de la salud de las personas fue la fortaleza de sus relaciones, incluso más que los niveles de colesterol o triglicéridos. Es importante pasar cantidad y calidad de tiempo con las personas que se preocupan por ti, mucho más importante ahora. Siempre que te sea posible desconéctate de la tecnología para conectarte con las personas, y si por alguna razón las reuniones reales no se pueden dar (estar en cuarentena o demasiado lejos), las reuniones virtuales son igualmente poderosas.

Una de las maneras mas eficiente de luchar con el impacto deprimente y desmoralizador del aluvión de malas noticias, es la distracción. La distracción no es negación. No es escapar de tu realidad cuando piensas en algo diferente a las amenazas de COVID-19. De hecho, pensar en forma permanente en el virus porque los medios no hablan de otra cosa y en muchos casos desinforman, no es saludable y no ayuda. Mirar Netflix, escuchar música, meditar o engancharte en cualquier actividad que permita a tu mente alejarse de las noticias del virus es muy saludable, tu mente y tu cuerpo lo agradecerán.

“No te pasan cosas buenas o malas, simplemente te pasan cosas, lo bueno o lo malo dependen de ti” – Shakespeare. Hoy conversaba con una gran amiga y reflexionábamos sobre las cosas positivas que ha traído el coronavirus: pasar mas tiempo con tus seres queridos, apreciar con mas detalle tu vida y tu salud, enfocarte en el ejercicio y la alimentación saludable para estimular tu sistema inmune (el físico y el psicológico). Esto se llama “ponerlo en perspectiva”.

Poner en perspectiva no hace que te alegres por la presencia del coronavirus, poner en perspectiva te brinda una alternativa diferente de pensamiento, una perspectiva diferente de lo que sientes y haces. “Las cosas que te suceden no necesariamente son lo mejor, pero tu puedes elegir lo mejor de las cosas te que suceden” -Tal Ben Shahar.

Te mando un abrazo