Productividad personal es trabajar intensamente en hacer realidad tus sueños, es una mezcla sinérgica entre lograr lo que quieras y usar adecuadamente tus recursos, lo que yo llamo tus “superpoderes” , tu tiempo y tu conocimiento.

Productividad personal no es hacer más, ¡es hacerlo mejor!.

¿Desde cuándo deberíamos trabajar en nuestra Productividad Personal?, desde siempre y si empezamos desde edad muy temprana mejor porque los hábitos se consolidan con más fuerza.

¿Dónde deberíamos aprender sobre  productividad personal?,  ojalá desde casa con cosas muy pequeñas, haciendo que se respeten los horarios, definiendo prioridades y desarrollando pequeños hábitos que servirán muchísimo después: hacer la cama, lavar los vasos, hacer ejercicios…

Pero un lugar espectacular para fortalecer e impulsar la productividad personal es el colegio. 

Desafortunadamente no hay formación específica sobre productividad personal que se de a los estudiantes para gestionar su trabajo, planificar su día a día, establecer prioridades, controlar sus objetivos y planificar sus trabajos y proyectos.  Se asume que es tácito y se da por hecho y cuando están en la universidad o en el trabajo el impacto es enorme y recién se le da importancia y entonces,  hay que invertir tiempo adicional para trabajar en esto.

“La productividad personal tiene que entrar a formar parte de nuestro currículo desde nuestra etapa de estudiantes. Desde nuestra formación debemos adoptar hábitos que nos ayuden a progresar y a orientarnos con perspectiva hacia nuestros objetivos. No debemos esperar a incorporarnos a nuestro nuevo trabajo para tomar conciencia de que se nos va a medir, más por nuestra productividad, que por nuestros conocimientos”.  Jose Ignacio Azkue

SalvenseSiempre creí que el colegio no sólo es un lugar de instrucción donde va mi hijo para aprender cosas. El colegio es un lugar donde lo preparan para la vida, para la convivencia, para comunicarse con otros, para trabajar en equipo, para aprender a planificar su vida.  Donde desarrollan hábitos y se preparan para ser mejores cada vez, donde desarrollan soft skills (habilidades blandas): Liderazgo, creatividad, responsabilidad…, seguramente la Universidad o los institutos o la vida, los ayudará a desarrollar los hard skills (habilidades duras) en la profesión que elijan.

Por eso, la labor de los profesores de un colegio es fundamental y crítica en la productividad personal de los niños.  Los profesores son Alarifes (constructores o arquitectos) que ayudan a formar personas para que construyan sus propias vidas.

Un profesor juega muchos roles: es un acompañante, un tutor, un coach, un mentor, un consultor, a veces todo junto, a veces elige jugar un solo rol, depende de la persona y del momento.  Y seguramente no sólo debe saber de su especialidad, debe saber de la vida, de cómo observar el mundo de cómo incentivar a trabajar en equipo y de cómo corregir si es necesario hacerlo.

Un profesor debe hablar de libertad y de igualdad y ser capaz de observar la individualidad y la idiosincracia de cada persona en formación.

berthaPero no puede hablar de libertad sino es libre o hablar de felicidad si no es feliz, no puede hablar de mundos inexplorados si no es un explorador, no puede hablar de libros si no ha leído lo suficiente, no puede hablar de productividad personal si no es consciente de lo que esto significa para su vida.

No hay muchas oportunidades ni cursos formales para profesores, tampoco tiempo para hablar de productividad personal en el colegio (o en cualquier otro lugar), nos gana el día a día, lo “académico”, lo formal, la competencia.

Por eso cuando veo que un colegio entiende la importancia de este concepto e invierte tiempo para explorar esta área, me emociona y estoy como ahora, exultante (esa la palabra) después de haber tenido una experiencia fantástica con los profesores del Villa Alarife, compartiendo sobre productividad personal.

Ellos decidieron “afilar su hacha” (Stephen Covey, 1989), tomarse unas horas y mirarse dentro  suyo, saber quienes son y a partir de ello han decidido crecer personal y profesionalmente.

Han sido varias horas de jornadas edificadoras trabajando su propia productividad personal, sabiendo que después trabajarán en el desarrollo de la productividad personal de sus alumnos.

Digo esto porque estoy convencido de que un profesor puede hacer la diferencia y un profesor que sabe a donde va, que sabe lo que quiere en su propia vida y es feliz en lo que hace, ¡mucho mas!

Si quieres tener una experiencia semejante en tu organización comunícate con nosotros: contacto