Aprendizaje: mas que información, se trata de transformación.
Fotografía: Maria Laura Gutierrez

Aprendizaje: mas que información, se trata de transformación.

He sentido desde mis días de escolar y universitario que se privilegió los procesos de enseñanza, por encima de los procesos de aprendizaje.

Todavía recuerdo que causaba asombro una presentación de power point con movimientos y sonidos cuando aparecían las palabras u oraciones, se calificaba de una “buena presentación” cuanto más colores o sonidos tenía el power point, aunque la presentación por si misma dejaba mucho que desear.

Un “maestro” enseñaba, era el que se paraba delante de los alumnos y no dejaba de hablar por dos horas y se decía que era brillante, que sabía mucho y que era un extraordinario docente, aunque el conocimiento que se pueda haber recibido sólo duraba un corto tiempo en nuestra memoria  para luego recordar el evento ocurrido, pero casi nada el contenido.

La enseñanza es una vía en una sola dirección, «yo te enseño, tu apuntas».

En contraposición a estos métodos tradicionales, que seguramente tienen su espacio, para mi, el proceso de aprendizaje debe ser una experiencia transformadora, de enriquecimiento, donde se integran la información y el conocimiento previo para generar una actitud de cambio en lo que solíamos hacer.

Donde la experiencia de un curso debe “pasar” a través del alumno, el alumno debe ingresar a esta experiencia siendo uno y salir de esta experiencia siendo otro muy diferente.

El aprendizaje es una vía de dos direcciones, aprende el alumno, aprende el profesor.

El aprendizaje no sólo debe privilegiar el fondo del conocimiento sino con la misma intensidad la forma, el alumno no sólo debe activar su “neocortex” para el análisis, el profesor debe encontrar las estrategias para estimular su “sistema límbico” y el «cerebro reptiliano”, para generar emociones y para que estas emociones fijen su memoria y sus actos que luego transformaran en hábitos, conductas y actitudes.

Como profesor mi objetivo es “trascender” en mis alumnos, para no sólo formar buenos profesionales, sino buenas personas, me gusta formar líderes que cuestionen el status quo, que no sólo se adapten al ambiente sino que estén en la capacidad de transformarlo y crear uno, donde la innovación y la forma diferente de ver las cosas sea una norma y no una excepción.

Dentro de esta filosofía creo fuertemente en una educación personalizada donde el profesor sea antes que todo un “facilitador” en el proceso de búsqueda del conocimiento, que sea capaz de encontrar la eficacia personal de cada alumno, donde pueda descubrir sus insights*  y a partir de eso implementar estrategias personalizadas para generar conocimiento, donde la evaluación no sólo se haga en un examen final estándar para todos, sino que sea progresiva permanente y en crecimiento, donde el alumno exija que lo evalúan y exija más del profesor, que sea el gerente de su propia gestión del conocimiento.

Este es nuestro impulso, nuestro grito de batalla es «ciencia con conciencia» y queremos que los participantes en cada uno de nuestros cursos y talleres evolucionen y creen su propia normalidad.

Y estoy super motivado de saber que existen emprendimientos que van en esta misma dirección, “trascender”, muy feliz de saber que estamos en un tiempo de cambio de estructuras, viendo con optimismo que en este desarrollo hay “cómplices” que quieren andar el mismo camino.

*video de Cristina Quiñones de Consumer Truth, gracias por acompañarnos.

Deja una respuesta